Basílica de Notre‑Dame

El origen de Arcachon

La basílica de Notre-Dame es una de las joyas de Arcachon, un lugar protegido y muy querido por los habitantes. Su construcción duró dos años, de 1858 a 1860. Este edificio de estilo gótico incluye la Capilla de los Marinos, construida en homenaje a la Virgen milagrosa descubierta en la playa por un tal Thomas Illyricus.

 

Una estatuilla providencial

En 1522, un monje franciscano de Burdeos, llevado por su temperamento de ermitaño, abandonó la ciudad para dirigirse al sur. Mientras rezaba en lo alto de una duna, frente al océano, divisó dos naves que corrían peligro de naufragar frente a la costa. Se arrodilló y rezó por aquellos marineros: el mar se calmó y los buques pudieron alejarse mar adentro. En ese momento, Thomas Illyricus descubrió una estatuilla de la Virgen con el niño Jesús, que acababan de arrojar las olas. La recogió y decidió edificarle une capilla de madera. Esta misma figura se encuentra actualmente en la Capilla de los Marinos.

Las peripecias de Notre-Dame

Desde su construcción, Notre-Dame ha sufrido distintas peripecias. El 16 de enero de 1624, lo que solo era entonces un oratorio en la costa del Bernet desapareció en una tormenta. Los feligreses edificaron una primera capilla de piedra para albergar a la Virgen, pero quedaría sepultada bajo la arena en 1721. Apenas un año más tarde, se alzaba un tercer edificio, ampliado en 1858 para su anexión a la basílica de Notre-Dame. Además de estas tristes desventuras, la capilla sufrió el saqueo de piratas ingleses en el siglo XVI, el pillaje de bandoleros en 1789 e incluso un incendio provocado en enero de 1986.

Día de fiesta el 25 de marzo

¿La Fiesta de Arcachon? Todos los años, el 25 de marzo, la ciudad celebra a María, su patrona. La población local espera siempre con gran impaciencia esta fiesta, celebrada según la tradición más pura. Todo empieza con la misa de la mañana, en la basílica de Notre-Dame. Cada uno, al salir, lleva una rosa amarilla en la mano y todos se dirigen en procesión hasta la Cruz de los Marinos y el espigón de la Capilla. Rinden homenaje a los marineros que perecieron en el mar.