© Grégory Cassiau - Les Escapades

Mirador

Joya de la Villa de Invierno

Al pasear por las calles del barrio de la Villa de Invierno, descubrimos parte de la ciudad de Arcachon de antaño, cuyo entorno ha sufrido muy pocos cambios. A medida que avanzamos, a pocos metros del parque Mauresque, es imposible no reparar en el observatorio de Sainte-Cécile, sorprendente mirador.

De Saint-Paul a Sainte-Cécile

Situado a una altura de 25 metros, al mirador se accede por la pasarela Saint-Paul. Con sus 32 metros de largo, la pasarela atraviesa un precipicio de quince metros por encima de la Allée Pasteur, para ir a parar a las colinas antes llamadas Saint-Paul y Sainte-Cécile. Muy bien conservado, este monumento fue construido en 1863 por Paul Régnauld (arquitecto jefe de la Villa de Invierno en aquella época), con la asistencia de un joven ingeniero que alcanzaría la fama unos años más tarde: Gustave Eiffel.

 

Una maravilla metálica y liviana

La torre de metal se compone de un armonioso montaje de piezas y cables de acero (con elementos procedentes de la construcción ferroviaria), y de escalones soldados en los tambores cilíndricos, hasta la plataforma de madera. Es fascinante, aunque la subida puede despertar cierto temor porque algunas de las piezas se mueven. Que no cunda el pánico: ¡la estructura es muy robusta y ha resistido a vientos muy violentos en el pasado!

Vistas de ensueño al final de la escalera

El ascenso es vertiginoso y muy emocionante. ¿Qué nos espera al final la escalera de caracol? ¡La deseada recompensa! Desde lo alto del mirador, las vistas dejan simplemente sin aliento, revelando un excepcional panorama. El sol se pone y los paisajes cobran tonos pastel, Arcachon y la bahía entera ante nuestros ojos… Ahí se erigen Notre-Dame de Arcachon, Notre-Dame des Passes y Saint-Ferdinand, el barrio de la Villa de Invierno revela su belleza arquitectónica, la Villa de Verano se extiende a nuestros pies y la bahía de Arcachon se despliega con las famosas cabañas zancudas (cabanes tchanquées) justo enfrente. ¡Sencillamente impresionante!