Parque Mauresque

Un remanso de calma y frescor

Charles Trenet bien podría haberse inspirado de este parque para su canción C’est un jardin extraordinaire… Efectivamente, es un lugar de encanto en pleno centro de la Villa de Invierno, ideal para relajarse, admirar los majestuosos árboles centenarios, descansar ante el precioso kiosco o el teatro vegetal, disfrutar del maravilloso mirador a la bahía y la Villa de Verano u observar cómo los niños se divierten a sus anchas. Un remanso de paz para los enamorados y para todos aquellos que se conceden el derecho a deambular sin rumbo.

 

Hermosa sede del Casino

El parque albergaba antaño el Casino Mauresque, destruido por un incendio en 1977. Fue una obra del arquitecto Paul Régnauld y Jules Salesses que se caracterizaba por la gran variedad de materiales empleados: columnas y vigas de hierro, ladrillo, baldosas de barro cocido y suelos de madera de pino. Según la Guide pratique de l’étranger à Arcachon, de 1864, el Casino era “la exacta reproducción de la Alhambra de Granada. La parte superior se inspiraba por completo de la mezquita de Córdoba”. Al salir del ascensor, se puede ver una maqueta que lo representa.

Excepcional patrimonio botánico

El parque, remanso de calma y frescor, incluye un arboreto desde 1992, con sus 4 hectáreas de tesoros vegetales, plantas y árboles de especies raras o exóticas y, desde hace unas semanas, una preciosa rosaleda de unos 600 rosales. Siéntate en uno de los típicos bancos rojos de Arcachon y admira, siente y saborea la tranquilidad del momento. ¡Qué maravilla!

Maquette Parc Mauresque Maquette Parc Mauresque Maquette Parc Mauresque

«Esta es la reproducción exacta de la Alhambra de Granada. La parte superior fue tomada enteramente de la mezquita de Córdoba».

Guide pratique de l’étranger à Arcachon de 1864

¡Atrévete a montar en el ascensor!

El ascensor del parque Mauresque forma parte de la memoria colectiva de los habitantes de Arcachon, que lo asocian a menudo a agradables recuerdos de la infancia. El ascensor sustituyó al antiguo funicular, construido en 1913 para pasar de la Villa de Invierno a la Villa de Verano, y fue puesto en servicio en 1948. Se accede a él al final de la Rue du Maréchal-de-Lattre-de-Tassigny, detrás de una bonita fuente. Abre la puerta (la entrada presenta un bajorrelieve firmado por Claude Bouscau), atraviesa el largo pasillo de techo curvado y vivos colores, pulsa el botón para abrir el ascensor y ¡en marcha! Irás a parar directamente al centro del parque.