Descubre las cabañas zancudas

Una curiosidad arquitectónica del patrimonio de la bahía de Arcachon

La Isla de los Pájaros es un pequeño paraíso natural de 3 km2 en medio de la bahía de Arcachon. De las 53 cabañas de madera existentes en la Isla de los Pájaros, hay dos que son famosas y, como tal, se erigen orgullosamente sobre el mar.

Fotografiadas en mil y una ocasiones, estas pequeñas maravillas arquitectónicas, emblemas de la bahía de Arcachon, reciben el nombre de “cabañas zancudas”, en alusión a los tradicionales zancos de los pastores gascones. Haz una excursión a tu paso por Arcachon para admirarlas en todo su esplendor y llevarte tus propias fotos de recuerdo.

Una fantástica escapada marítima en busca de este preciado patrimonio histórico. Con salida del puerto de Arcachon o Moulleau, se organizan numerosas salidas en pinaza o barco con destino a la Isla de los Pájaros. Una oportunidad para descubrir al mismo tiempo los parques ostrícolas situados en los alrededores de este paraje natural protegido.

 

Las cabañas zancudas: un patrimonio del s. XIX

Históricamente, las primeras cabañas de madera sobre pilotes fueron construidas por los ostricultores de la bahía de Arcachon para supervisar sus cultivos de ostras sin tener que depender de las mareas.

La primera cabaña zancuda de la Isla de los Pájaros la construyó el ostricultor Martin Pivert en 1883 sobre un banco de arena, cerca de los parques de ostras. Erigida sobre pilotes, la cabaña ofrece una amplia visión de los parques ostrícolas imperiales, lo que permitía protegerse de los ladrones de noche y de día, con marea alta o baja. Víctima de un temporal, la cabaña acaba cediendo en 1943. Todavía hoy pueden verse sus cimientos con marea baja.

Basándose en el mismo modelo, un carpintero ebanista de Arcachon, de apellido Landry, construye una nueva cabaña en 1945. De color marrón y contraventanas rojas, lleva el número 51. Más tarde, en 1948, el señor Longau, teniente de alcalde de obras de La Teste-de-Buch y empresario, decide construir su propia cabaña zancuda. Se trata de la cabaña 53 de contraventanas blancas, que hoy sigue fascinando a los visitantes.

Ten en cuenta que los barcos solo pueden acceder a las cabañas zancudas con marea alta. Con marea baja, hay que aventurarse con los pies descalzos en el fango para verlas de cerca. Las reservas para las excursiones diarias a la Isla de los Pájaros se hacen en la Oficina de Turismo, con salida de los espigones, o en la página web de los organizadores.