Elegante y de moda, el agua de Abatilles se degusta en las mesas más grandes del mundo. Visite la compañía embotelladora de esta fuente, reconocida desde 1925 por la profesión médica por sus cualidades térmicas y capturada a 472 m de profundidad. Esta visita hará las delicias de grandes y pequeños gracias a sus impresionantes máquinas.