Los lugares más bonitos para contemplar una puesta de sol

La magia de una puesta de sol en Arcachon, digna de ser retratada

Cuando el sol se oculta en Arcachon,
el cielo se enciende y los últimos destellos del día subliman los magníficos paisajes de la bahía.
Aquí Madre Naturaleza acostumbra a regalarnos una paleta de ardientes colores
y atardeceres espectaculares.

Para disfrutar al máximo de estos momentos mágicos,
he aquí algunos lugares idóneos para contemplar el atardecer en Arcachon.

En la playa Pereire

El lugar favorito de los locales y los visitantes de Arcachon para disfrutar de una puesta de sol en el océano Atlántico. Esta playa de la Villa de Primavera orientada al oeste ofrece una panorámica excepcional de la bahía de Arcachon y de la península de Cap Ferret. Con marea baja, los últimos rayos del sol se reflejan en la arena húmeda y la bahía entera resplandece. ¡Ideal!

En lo alto de la Duna de Pilat

Un clásico, sin duda, ¡y con razón! ¿Qué mejor que la duna más grande de Europa para contemplar como el sol se sumerge en el océano? Imperio de arena y silencio, la duna ofrece una panorámica excepcional de 360º a los valientes que se atreven a escalar sus 190 metros de arena. Disfruta de unas espléndidas vistas de la bahía de Arcachon y de la península de Cap-Ferret al norte, kilómetros de duna interminable al sur, el Banco de Arguin al oeste y bosques de pinos landeses que se pierden de vista al este. ¡Sencillamente espectacular!

En el mirador del observatorio Sainte Cécile

Sube a la plataforma de observación y contempla los últimos rayos del sol entremezclándose con las luces del pueblo de Arcachon. Diseñada por el arquitecto ingeniero Paul Regnauld en 1863, esta obra metálica culmina a 25 metros de altura. Aunque el acceso es libre, subir hasta el mirador requiere un poco de esfuerzo, que olvidarás en cuanto vislumbres la panorámica: sin duda, una de las vistas más bonitas de la bahía, el parque ostrícola, Cap Ferret y la Isla de los Pájaros. Cuando el sol desciende coincidiendo con la basílica de Notre-Dame, el espectáculo es realmente hermoso.

En un barco o una pinaza

Destino náutico por excelencia, Arcachon es el lugar idóneo para alquilar barcos de vela o a motor, y también embarcaciones tradicionales: las pinazas. Una vez a bordo, suelta el ancla cuando el sol comience a bajar y proyecte sus últimos rayos sobre la bahía. Contempla el atardecer mientras disfrutas de unas ostras y una copa de vino blanco… ¡Un placer para la vista y para el paladar!

En el espigón de Moulleau

Para vivir un momento inolvidable, dirígete al espigón de Moulleau. Este es el sitio favorito de los fotógrafos y las parejas, especialmente al atardecer. La bahía adquiere entonces una gama de suntuosas tonalidades, el tiempo se detiene y se produce la magia: la duna de Pilat iluminada por el reflejo del sol, el banco de Arguin y el faro de Cap Ferret… una imagen sensacional.